Es un cuento de ciencia-ficción que comienza así...
Entiendo bien cuando alguien dice que tiene problemas al pasar de GNU/Linux a Windows porque, con franqueza, me decepcionó ese tal Windows. Lo probé por la insistencia de algunos amigos que lo usan y aseguran que les ha sorprendido.
Pues bien, presto y raudo fui a la web de la tal Microsoft (una empresa que desarrolla ella solita todo el sistema, sabe lo que necesitamos y todo ello ¡sin copiar códigos ni ideas de nadie!). Busqué hasta la saciedad y nada, fue imposible descubrir cómo se bajaba una copia del sistema. Agotado y al borde de la depresión pregunto a mis amigos. Estupefacto quedé cuando me dicen que 'lo correcto' es comprarlo. "Entonces, será bueno de verdad", pensé.